
En las laderas del Monte Sharp, dentro del cráter Gale, el róver Curiosity de la NASA se topó recientemente con algo poco habitual en Marte. Miles de rocas cubiertas por un patrón poligonal que, a primera vista, recuerda las escamas de un cocodrilo o, según algunos entusiastas de internet, las de un dragón.
Como era de esperar, las imágenes no tardaron en llamar la atención, tanto de internautas como de científicos, aunque no por tratarse de formaciones desconocidas, sino por la inusual cantidad y extensión del fenómeno.
Kevin M. Gill, ingeniero de software del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA especializado en procesamiento de imágenes, fue quien publicó en internet las primeras fotos en color, capturadas el 13 de abril, el Sol 4865 en el calendario marciano.
La NASA había difundido imágenes en blanco y negro unos días antes. El róver se dirigía hacia un cráter de diez metros de diámetro que los investigadores bautizaron como Antofagasta, en honor a la ciudad y región chilena.
Polígonos en forma de panal en Marte: un patrón conocido, pero inusual
Aunque algunos las han comparado con piel de cocodrilo o incluso con dragones, los investigadores las describen como “polígonos en forma de panal”, una textura que, según explicó Abigail Fraeman en un blog de la NASA, ya era conocida, pero que en esta ocasión aparece con una densidad inusual.
“Ya habíamos visto rocas con patrones poligonales como estas antes”, escribió Fraeman, científica planetaria del JPL, en la entrada de blog. “Pero no parecían tan abundantemente presentes, extendiéndose por el suelo durante metros y metros en nuestros mosaicos de la Mastcam”, agregó.
Grietas de desecación: qué dice la ciencia sobre su origen
En la Tierra, estos patrones suelen aparecer en suelos que alternan entre estar húmedos y completamente secos durante largos periodos. Ese vaivén provoca tensiones en la superficie que terminan por fragmentarla en formas geométricas. Un efecto parecido puede observarse en terrenos congelados, donde los cambios de temperatura hacen que el hielo interno se dilate y se contraiga, generando fracturas similares.