El gasto con tarjetas ahora se concentra en bienes de primera necesidad, aunque a un monto menor que el observado hace un año

Los mexicanos cada vez usan más sus tarjetas de crédito, pero el monto y tipo de gastos se ha reconfigurado ante una pérdida del poder adquisitivo y la expectativa de un entorno económico más retador durante los próximos meses.
El cambio comenzó a verse en los giros comerciales. Mientras las compras relacionadas con consumo básico, como supermercados, grandes superficies y tiendas de retail, continuaron sosteniendo el crecimiento, los gastos discrecionales prácticamente se enfriaron.
“Cuando vemos los rubros en donde la gente gasta, se está migrando más hacia bienes básicos de primera necesidad que a otro tipo de bienes. La gente gasta cada vez más en cosas básicas”, explicó Jorge Campos, economista senior de BBVA México.
De acuerdo con datos de BBVA México y el Banco de México (Banxico), entre enero y marzo de 2026 se realizaron 753.9 millones de operaciones con tarjetas de crédito, lo que representó un avance de 2.5 por ciento frente al primer trimestre de 2025.
Sin embargo, el dinero gastado a través de estos plásticos fue de 666 mil 109 millones de pesos, un crecimiento anual de 1.7 por ciento que queda muy lejos del salto de 13.8 por ciento observado en el mismo periodo del año pasado
A detalle, las compras en agencias de viajes, entretenimiento, hoteles y restaurantes desaceleraron su crecimiento de 7.9 a apenas 0.8 por ciento anual. El rubro de transporte también perdió fuerza, al pasar de 16.1 a 7.1 por ciento.
El especialista de BBVA México añadió que el salario real todavía crece, pero ya no al ritmo del cierre del año pasado. Actualmente avanza alrededor de tres por ciento anual, una velocidad menor a la observada de 3.2 por ciento en el último trimestre de 2025 y que comienza a sentirse directamente en el consumo.
El fenómeno ocurre en un momento en que bancos y fintech compiten por mantener atractivo el crédito al consumo. Recientemente, la firma mexicana Klar anunció una alianza con Uber para ofrecer beneficios y herramientas financieras a usuarios de la plataforma.
Para Stefan Müller, fundador y director de Klar, el entorno económico más lento también abre oportunidades para las firmas digitales, sobre todo porque pueden reaccionar con mayor rapidez y precisión frente al deterioro del consumo.
“Una desaceleración macro no pega igual en todas las geografías ni en todos los segmentos”, comentó en entrevista con El Sol de México.
Müller consideró que algunos bancos internacionales comienzan a “jalar el freno de mano” ante la percepción de un entorno económico más complejo para México, situación que, dijo, puede convertirse en una ventana de crecimiento para las plataformas digitales.
El directivo agregó que, a diferencia de la banca tradicional, las fintech tienen una lectura más granular de sus clientes, lo que les permite ajustar promociones, líneas de crédito y beneficios dependiendo del comportamiento financiero de cada usuario.
“Nosotros tenemos un estado financiero de cada uno de nuestros usuarios y sabemos cuánto podemos invertir en promociones o retenerlos”, explicó.

Sobre este panorama, el analista de BBVA México destacó que, aunque el crédito al consumo perdió dinamismo en todo el país durante 2025, con la región centro como la más afectada, el avance de las fintech, neobancos y otras instituciones financieras digitales ayudó a sostener el crecimiento del portafolio de tarjetas de crédito
“A su vez, el buen dinamismo mostrado por los bancos de nicho en el otorgamiento de este tipo de crédito ha contribuido positivamente sobre los saldos de cartera”, dijo, tras advertir que es indispensable que la creación de empleos formales se recupere para evitar que la provisión de crédito a hogares y empresas pueda verse reducida adicionalmente.